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Comerciantes locales alertan por un cierre de año marcado por la baja en las ventas: “La gente no compra”

Comerciantes matanceros advirtieron a esta agencia una caída de las ventas de alrededor del 50%, ajustes en las compras y la necesidad de llevar adelante promociones continuas.

Por Giuliana Caivano

Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa Las ventas minoristas en las pymes cerraron noviembre con una caída interanual del 4,1%. La baja fue generalizada a la mayoría de los rubros. En la Matanza la situación no es ajena.

Comerciantes matanceros advirtieron a esta agencia una caída de las ventas de alrededor del 50%, ajustes en las compras y la necesidad de llevar adelante promociones continuas.

En este sentido, desde los diferentes sectores apelan a descuentos, cuotas y herramientas provinciales para intentar sostenerse en un cierre de año que muchos ven “perdido”.

“Fue un año bastante negativo”, resumió el dueño de una zapatería de San Justo, que este diciembre cumple 44 años en la localidad cabecera y describió que las calles de la zona están llenas de gente que pasea pero que no entra a comprar.

En la misma línea, el comerciante de una granja aseguró que la demanda cayó “más de un 50%” y que hoy trabaja buscando ofertas y bajando márgenes para mover stock”.

Los entrevistados detallaron que los costos suben muy por encima de lo que pueden trasladar al precio final, considerando, además, presión sobre la luz y otros servicios.

Así como consumidores que priorizan alimentos y ofertas. “No puedo rematar la mercadería porque es imposible”, lamentó el comerciante de la granja.

La estrategia de sobrevivencia se repite: reducir carga de mercadería, ajustar la oferta a productos económicos y ofrecer financiación sin intereses para atraer clientes.

“Algunas cosas me las fabrico yo mismo y trato de tener en la vidriera un precio que sea lo más popular posible para que la gente pueda estrenarse algo”, dijo el comerciante de calzado.

mientras que el de la granja, por su parte, recurre a redes, mensajes por WhatsApp y ofertas permanentes ya que, según añadió, no podría conseguir ventas de otra manera.

Ambos coinciden en un riesgo para diciembre por la incapacidad de “cargarse” mercadería cuando no hay certezas de venta.

El granjero recordó que antes compraba gran volumen (lechones, corderos, cortes para asados) y hoy “trae lo justo y necesario” porque arriesgarse a stock caro puede dejarlo con mercadería que no se vende. El zapatero remarcó: “necesitamos que la gente tenga plata en el bolsillo” y sin ello, los movimientos festivos no se traducen en facturación.

¿Qué herramientas utilizan los comerciantes?

Promociones puntuales y adhesión a jornadas provinciales o sectoriales que incentiven la compra de proximidad.

Financiamiento accesible y cuotas sin interés para facilitar compras por ticket más altas.

Mayor coordinación con seguridad y logística para atraer público a los centros comerciales.

Los testimonios muestran que esas medidas ayudan, pero no alcanzan porque la batería de descuentos y la práctica de vender en cuotas a cuenta propia también presionan la caja y el flujo. 

Cierre de año y perspectiva

De este modo, ninguno de los comerciantes que brindaron testimonio sobre su situación espera una recuperación sostenida en lo inmediato.

“Este mes ya lo veo perdido. Igual que el resto del año”, destacaron.

El comerciante de calzado hizo una comparación que, según expresó, nunca pensó volver a hacer. “Me animaría a decir que esto es peor que el 2001” y explicó que, en aquel momento, pese a la crisis, había más circulación de dinero y las ventas de temporada permitían compensar meses flojos. Hoy, según su experiencia, ni siquiera diciembre logra “mover la caja como antes”.

De cara a las fiestas, la advertencia que se repite en los comercios del distrito es la misma: sin medidas de apoyo y sin poder recuperar poder de compra en los vecinos, varios locales podrían no llegar a febrero.

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