Agentes de la DDI de La Matanza allanaron una casa en la calle Las Amapolas, en Ciudad Evita, donde detuvieron a una mujer de 61 años y secuestraron la camioneta utilizada en el hecho.

Se trata de Celsa Amarilla, detenida este miércoles a la madrugada por encubrimiento del robo de una Volkswagen Amarok gris en la que se movilizaron los autores del crimen, al menos tres.
Los investigadores sostienen que uno de ellos, el que le disparó a la víctima, era su hijo, Arnaldo Andrés Aquino (42), quien llevaba tobillera por una condena previa y es intensamente buscado.
El vehículo tenía pedido de secuestro activo en Escobar desde el 27 de diciembre de 2024, y, según comprobaron los investigadores, la Amarok salió de la propiedad de Amarilla antes del crimen, a las 11.19, y regresó al mismo lugar tras la ejecución, a las 11.49.
Poco después, llega una segunda camioneta de color oscuro a la que suben varios hombres no identificados y se retiran del lugar, indicaron fuentes del caso en manos del fiscal de Homicidios Adrián Arribas.
Al mismo tiempo, a la madre de Aquino, Arribas consideró que la sospechosa es partícipe primaria del homicidio del agente de la Dirección de Investigación de Delitos Federales de la Superintendencia de Delitos Complejos y Crimen Organizado y padre de dos adolescentes de 15 y 13 años.
¿Por qué acusa a la madre de ese delito? “Hicieron todo frente a sus narices. Desde su casa salió la camioneta y en su casa le hicieron todas las modificaciones: pintaron las llantas con pintura en aerosol de pintura rápida, la limpiaron con alcohol y agua y le colocaron un barral”, explicaron las fuentes.
Además, fue la mujer quien dijo a los efectivos, de forma espontánea, que su hijo se había ido por la tarde del domicilio y que estaba bajo arresto domiciliario con monitoreo del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).
Por último, los agentes que la entrevistaron notaron inconsistencias en su relato.


