Los miembros de la familia Santarceri fueron imputados por asociación ilícita y seguirán detenidos en la causa que investiga la prepaga apócrifa que operaba en el municipio matancero y que contaba con “falsos médicos”, clínicas, farmacias sin habilitación y una flota de vehículos de emergencia.

Se trata de Alberto Rubén “Beto” Santarceri, considerado jefe de la organización que actuaba bajo la fachada de “Argentina Salud”, y su pareja, Noelia Sofía Luna, su segunda.
También sus hijos Nicolás y Brian Santarceri. El primero aparece como “encargado de área protegida” y co-fundador de la prepaga. Su hermano se encargaba del personal.
Gabriel Musse, mano derecha del jefe del clan, y Marcelo Busto, otro familiar, completan la nómina de los responsables del esquema delictivo montado, presuntamente, para lavar dinero de la piratería del asfalto.
El fiscal Fernando Garate, a cargo de la investigación, además indagó al resto de los detenidos por ejercicio ilegal de medicina y usurpación de título; aunque seguirán el proceso en libertad por decisión del juez de Garantías Rubén Ochipinti.
Por último, las fuentes indicaron que esta semana se van a recibir declaraciones a varios médicos perjudicados, a particulares, a directores de escuelas donde prestaron servicio, entre otros damnificados.
El caso se destapó tras denuncia de Romina Neira, una médica esteticista que en diciembre de 2025 denunció que usaron su matrícula y su sello en una causa de violencia de género, en la que no había tenido participación y bajo otra especialidad, la clínica.
Santarceri, que tiene antecedentes por robos, hurtos y una pena por homicidio, solía llevar un ambo, al igual que su pareja, a quien llamaban “la médica”. Ninguno de los dos es profesional de la salud.


