El gremio metalúrgico activó un plan de acción en todo el país, avanzó en su normalización interna y advirtió sobre un “ataque institucional” contra la organización.
El Consejo Directivo de la Unión Obrera Metalúrgica rechazó este martes la intervención judicial al gremio y respondió con su proceso interno de normalización.
Denunciaron que la decisión de la Cámara Nacional del Trabajo significa un “ataque institucional” a la autonomía sindical. Además, declararon el estado de alerta y movilización en todo el país, en defensa de su autonomía y funcionamiento institucional.
La reunión se llevó a cabo en la sede del gremio con la participación de más de dos tercios de los secretarios generales de las seccionales, quienes respaldaron de forma unánime la resolución adoptada por la conducción, que fue desplazada por la Justicia tras desconocer la legitimidad del proceso electoral que reeligió al secretario general Abel Furlán el 18 de marzo pasado.
En los fundamentos del documento, el Consejo Directivo sostuvo que la decisión se tomó “en resguardo de la autonomía sindical, la continuidad institucional y administrativa de la organización y los derechos colectivos de sus afiliados”.
Como parte de las medidas, se designó como Delegado Administrador a Daniel Daporta, dirigente de la seccional Avellaneda y actual secretario general adjunto, quien tendrá la responsabilidad de garantizar el funcionamiento institucional, administrativo y gremial hasta la normalización definitiva.
En paralelo, también fue designado Emiliano Gallo como Delegado Administrador de la seccional Campana, mientras que se conformó un equipo de representantes paritarios para evitar la paralización de las negociaciones salariales.
El gremio definió además un listado de dirigentes que asumirán esa tarea, con el objetivo de sostener las discusiones paritarias en curso y preservar los derechos laborales del sector.
En el cierre del comunicado, la organización declaró a la UOM en “estado de alerta, movilización y sesión permanente en todo el territorio nacional” y anunció la realización inmediata de asambleas en fábricas y talleres de todo el país para informar a los trabajadores sobre lo que calificaron como un “ataque institucional” contra el sindicato.


