Se llevó adelante una redada contra una organización en la zona, con un presunto jefe, Raúl Faustino Jiménez, de 62 años. Junto a él, cayeron otros ocho sospechosos, en una serie de 34 allanamientos.
Jubilado según sus registros, vecino de Merlo, ex empleado de una línea de colectivos, Jiménez fue allanado y detenido en su domicilio, donde le encontraron casi un kilo de droga, con un ladrillo de cocaína peruana de casi 700 gramos y el resto en polvo fraccionado, junto a un importante rifle.
Entre los sospechosos detenidos hay dos miembros de su familia, ambas mujeres. El Juzgado Federal N°2 de Morón señala al ex colectivero, precisamente, por ser el presunto jefe de una serie de puntos de venta, con la pasta base como principal producto.
Entre estos puntos, el principal de los investigados se ubica en una tosquera de la zona de Pontevedra, un lugar que ya fue allanado tres veces por el Juzgado Federal N°2 en los últimos dos años.
“Don Raúl” no sería el único cacique en esta historia, un clásico régimen de narcomenudeo matancero, con soldaditos armados que custodiaban los puntos de venta.
En el esquema, también, hay una mujer peruana que se encuentra bajo investigación. De 49 años, con un domicilio registrado al borde de Ciudad Oculta en Villa Lugano, se sospecha que tenía un control sobre varios puntos de venta investigados, entre ellos un bunker a la vera del rio Matanza que fue allanado y hallado vacío. Jiménez y la mujer peruana, por lo pronto, no tendrían un vínculo.
La redada -en la que se empleó un helicóptero y tropas de asalto- llegó después de semanas de vigilancia encubierta en zonas como Villa Dorrego, Rafael Castillo, González Catán, Virrey del Pino, Aldo Bonzi, Villa Celina, Isidro Casanova y Pontevedra, con una serie de kioscos de droga y aguantaderos.
En los allanamientos se encontró, además del rifle en la casa de Raúl Jiménez, otras 17 piezas, con pistolas y revólveres calibre .22 y .40, y hasta un arma tumbera, junto a una colección de balas y cargadores.
Además, se hallaron poco más de diez millones de pesos en efectivo, 2500 dólares, 18 celulares que podrán ser peritados, dos equipos de radio, autos, motos y -lo más interesante, tal vez- cuatro chalecos antibalas.


