Benito Cabrera recibió un tiro fatal al cubrir a una bebé de cuatro meses y a su hermana, que viajaban en el asiento trasero del auto familiar. Horas más tarde, los acusados fueron detenidos por otro intento de robo en La Tablada.
El Tribunal Oral en lo Criminal N5 de La Matanza condenó a prisión perpetua a Héctor Leonel Potenzone (28), alias “Tito”, y Ángel Ezequiel Martínez (19), “Angelito”, por el asesinato de Benito Cabrera, el abuelo que protegió a sus dos nietas durante un intento de robo.
La sentencia fue comunicada este viernes en una audiencia virtual, donde los jueces Eduardo Alberto Sbriz, Gabriela Silvia Rizzuto y Matías Mariano Deane consideraron acreditada la participación de los dos acusados en el ataque ocurrido el 29 de marzo de 2025 en la calle Martín Coronado, casi Hilario de Almeira.
Mientras que Martínez siguió la lectura del fallo desde la Unidad Penitenciaria N° 57, donde permanece detenido, Potenzone no pudo conectarse por inconvenientes técnicos. Según precisó el tribunal, ambos podrán solicitar su libertad a partir del 2 de abril de 2060.
“Se hizo justicia. La familia siempre buscó eso, y no venganza”, expresó Walter Fidalgo, abogado de la familia Cabrera y titular de la Asociación Civil Contención y Protección de Víctimas, tras conocerse la resolución.
El juicio se resolvió en una sola audiencia. Al momento de declarar, una de las hijas de Cabrera, que conducía el auto al momento del ataque, identificó a Martínez como el autor del disparo y señaló a Potenzone como quien manejaba la moto desde la que actuaron.
En su relato, indicó que sus dos hijas viajaban en el asiento trasero. Una de ellas tenía apenas cuatro meses y estaba en una butaca infantil. Asimismo, precisó que su padre se interpuso para proteger a las niñas cuando los asaltantes dispararon contra el vehículo.
“Si mi papá no la cubría con su cuerpo, el disparo se dirigía hacia ella”, sostuvo la testigo ante el tribunal, tras plantear que los acusados habrían tenido la intención de herir a la bebé. Sin embargo, el proyectil calibre .380 ingresó por la axila de Cabrera y le provocó la muerte.
Ante la prueba recolectada, el fiscal Carlos Luppino consideró probada la intervención de ambos acusados y solicitó la pena máxima. La condena incluyó robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa, homicidio calificado por el empleo de arma de fuego y por criminis causa —uno consumado y otro tentado—, además de portación ilegal de arma de guerra.
Según la reconstrucción de la investigación, el ataque ocurrió la tarde del 29 de marzo de 2025, cuando una de las hijas de Cabrera se disponía a subir a su Chevrolet Celta. Al advertir la presencia de los delincuentes, accionó la bocina para pedir auxilio y frustró el robo. Los delincuentes escaparon, pero antes dispararon contra el vehículo.
Helena, otra de las hijas de la víctima, relató que la familia regresaba de una reunión y había detenido el auto en una bicicletería para dejar la bicicleta de una sobrina de 3 años. En ese momento se produjo el intento de asalto que derivó en el homicidio.
Luego de haber sido baleado, Cabrera fue trasladado de urgencia a una clínica privada, pero llegó casi sin signos vitales y murió poco después. La investigación estuvo a cargo del fiscal Claudio Fornaro, de la Unidad Funcional de Instrucción Temática de Homicidios de La Matanza, junto con personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI).
Por su parte, el Gabinete de Homicidios de la DDI local, bajo la conducción del comisario Flavio Marino, reconstruyó la fuga a partir de registros de cámaras de seguridad. Los investigadores establecieron que los sospechosos se dirigieron hacia Aldo Bonzi, donde se detuvieron brevemente, y luego volvieron a la zona para cometer otro robo.
Horas después del crimen, asaltaron a mano armada a un vecino de la calle Juan Campión al 1200 y le sustrajeron el auto. Más tarde se refugiaron en el barrio La Puñalada, en Tapiales. Allí, personal policial encubierto reunió información que permitió identificarlos.
Para entonces, los dos acusados ya estaban detenidos por un intento de robo en La Tablada, que terminó con un intercambio de disparos con la Policía y un choque durante la fuga. Desde ese momento, ambos permanecieron detenidos hasta el día de conocerse la sentencia.


