La negociación salarial entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del transporte volvió a fracasar y dejó al servicio de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) al borde de un nuevo paro.
Tras una audiencia realizada esta semana en la Secretaría de Trabajo, las partes no lograron acercar posiciones y el conflicto quedó en un cuarto intermedio hasta el martes 27 de enero, cuando se retomarán las conversaciones de manera virtual.
El escenario se da en un contexto de salarios deteriorados, tarifas en alza y tensiones crecientes en el sistema de transporte, que vuelve a quedar en el centro de la agenda social y económica.
La reunión se realizó el jueves pasado en el ámbito de la Secretaría de Trabajo, a cargo de Julio Cordero, con la presencia de representantes del gremio y de las empresas del sector. Allí, la UTA reiteró su rechazo al ofrecimiento salarial del 1% que habían presentado las cámaras empresarias en encuentros previos.
Desde el sindicato que conduce Roberto Fernández sostienen que los ingresos actuales de los choferes resultan insuficientes para afrontar los gastos básicos. En instancias anteriores, la propuesta empresarial había sido calificada como una “burla”, al considerar que no recompone el poder adquisitivo perdido frente a la inflación.
Por el lado de las empresas, los representantes insistieron en la voluntad de avanzar hacia una recomposición salarial, pero condicionaron cualquier mejora a la aprobación de una nueva estructura de costos por parte de la Secretaría de Transporte.
Según plantearon, el sector atraviesa dificultades financieras vinculadas a demoras en el pago de subsidios y advirtieron que cerca del 40% de las compañías se encuentra en una situación económica comprometida.
Ante la falta de avances, las autoridades resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta el martes 27 de enero a las 15 horas. La UTA confirmó que mantendrá el estado de alerta y advirtió que, si no surge una respuesta concreta en la próxima audiencia, podrían activarse medidas de fuerza que incluyan un paro total del servicio en las líneas del AMBA.
El conflicto salarial se desarrolla mientras el transporte público se prepara para nuevos aumentos en febrero, que volverán a impactar en el bolsillo de millones de usuarios. Desde marzo de 2025, las tarifas se actualizan mediante un esquema automático que combina el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC con un adicional porcentual sobre la tarifa vigente.
Con una inflación del 2,8% registrada en diciembre, los colectivos del conurbano bonaerense tendrán en febrero un incremento del 4,8%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires la suba será del 2,8%. Este mecanismo consolidó diferencias tarifarias según jurisdicción y tipo de línea, y profundizó el peso del transporte en el presupuesto de los hogares.
La combinación de aumentos mensuales y salarios que no logran recuperar terreno frente a la inflación suma tensión a una negociación paritaria que, por ahora, permanece estancada.


