El IPC se ubicó por debajo de lo estimado por el mercado (2,3%), aunque se mantuvo bajo la presión de alimentos, servicios públicos, comunicación y salud.
La inflación de mayo se desaceleró por segundo mes consecutivo y se posicionó en el 2,1%, su nivel más bajo en ocho meses, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
De esta manera, se ubicó debajo de lo esperado por el mercado (2,3%). El impulso llegó de la mano de los precios estacionales, que avanzaron 3,5% por el fuerte aumento de verduras, compensado apenas por la caída de las frutas.
El dato sobresaliente de este IPC fue la baja de la Núcleo, que perforó el 2% (fue de 1,9%) y anotó su variación más acotada desde septiembre.


