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Lomas del Mirador: vecinos alertan por una seguidilla de asaltos en la zona

Vecinos de Lomas del Mirador denunciaron una seguidilla de robos a plena luz del día. Los hechos ocurrieron durante la tarde de este último lunes.

Los hechos se situaron en la calle Colón, donde dos robos calcados ocurrieron en menos de una hora. 

Los vecinos además aseguran que la zona “está liberada”.

El primer ataque quedó filmado por una cámara de seguridad. Dos delincuentes llegan caminando, detectan un auto estacionado sobre la vereda y avanzan sin mirar alrededor.

Uno toma la puerta del conductor, otro la del acompañante. En segundos manipulan el sistema, encienden el motor y se llevan el auto como si fuera suyo. No hubo resistencia posible.

Ana, la dueña del vehículo, estaba en plena mudanza familiar. “Estábamos bajando una camita, pusimos todo arriba del auto y cuando subo con mi nena veo a los tres delincuentes”, contó.

Uno de ellos apuntó con un arma a su marido: “Le dije a mi hija: ‘Subí, que le están robando’. Cerré la puerta y llamé al 911”.

Los ladrones bajaron la camita, arrancaron y escaparon. A los cinco minutos llegaron tres patrulleros. El auto apareció poco después en Ramos Mejía y la Policía Científica levantó huellas frescas.

Sin embargo, media hora más tarde, en la misma cuadra, otra banda actuó con un método más agresivo. Esta vez fueron varios delincuentes a bordo de dos autos.

Rodearon un vehículo que estaba estacionado, lo bloquearon adelante y atrás e hicieron descender a la víctima en una maniobra tipo “piraña”. Tras el robo, se alejaron en caravana: los autos de apoyo primero y el vehículo robado atrás.

Los investigadores creen que estas bandas funcionan con un sistema de “postas”: roban un auto, lo usan inmediatamente para robar otro y van abandonando los modelos anteriores a medida que consiguen nuevos.

Natalia, otra vecina y víctima de la inseguridad, lo confirmó: “Era la misma banda. Dejaban un auto robado, se llevaban otro, y así. A mí me sorprendieron cuando estoy bajando del auto. No lo pudieron encender y se llevaron otro que estaba a mitad de cuadra”. En la comisaría le contaron que hubo al menos tres robos más esa misma tarde, incluyendo un caso en el que le rompieron la cabeza a un vecino porque no encontraban la llave.

Según Natalia, todos los delincuentes estaban armados. Tres de ellos la persiguieron apuntándole. Su sensación es clara: “Actúan con impunidad total. La zona está liberada hace muchísimo tiempo”.

Los propios vecinos instalaron ocho cámaras y dos alarmas comunitarias, y se mantienen en alerta permanente. Sin embargo, la inseguridad no cede. “Es un desastre cómo se está viviendo. Y estamos a siete cuadras de General Paz”, lamentan.

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