Se cumplió el undécimo aniversario de la asunción de monseñor Eduardo García al frente de la Diócesis local.

Allá por diciembre del año 2014, tras la renuncia de Baldomero Martini, la Catedral de los Santos Justo y Pastor celebraba a su nuevo obispo.
“Si Bergoglio quiere que esté en San Justo, es porque sabe la dirección que vamos a tomar”, anticipaba el prelado.
11 años después, García continúa con un obispado signado por el trabajo junto a los más vulnerados del municipio matancero.
“Si hay algo que le agradezco profundamente a San Justo, más allá de las vicisitudes, de las alegrías, de lo que se haya hecho, le agradezco profundamente haberme enseñado a ser obispo”, destacaba García en la celebración de la década el año pasado.
García fue nombrado por el papa Francisco en noviembre de 2014, un mes antes de su asunción.
En este cargo sustituyó a monseñor Baldomero Carlos Martini y tomó posesión oficial durante una ceremonia que tuvo lugar el día 14 de diciembre en la catedral diocesana.
“San Justo no me negó nada, ni las grandes alegrías ni las grandes tristezas y todo me dio, y cuando se te da todo, se te da la vida”.


