Jorge Castellano, presidente del Consejo Superior del Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires, calificó como “una excelente noticia” la reactivación del paso bajo nivel de la Avenida Illia en San Justo. En este sentido, afirmó que la continuidad de la obra, frenada desde 2023, fue posible por el esfuerzo financiero de la Provincia y por el trabajo articulado con el Municipio, y advirtió que su paralización afectó la vida cotidiana, el comercio y la circulación en toda la zona.

Por Giuliana Caivano
La reactivación de la obra del paso bajo nivel de la avenida Illia y las vías del ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca, en San Justo fue recibida con entusiasmo por el Colegio de Ingenieros bonaerense, que venía siguiendo de cerca la paralización de los trabajos y su impacto sobre la conectividad urbana.
Así, Jorge Castellano, presidente del Consejo Superior de la entidad, sostuvo que se trata de “una excelente noticia” no solo para los matanceros, sino también para los bonaerenses.
En diálogo con esta agencia, Castellano explicó que el destrabe fue posible a partir de una decisión política y financiera de la Provincia, junto con una intervención del Municipio en la coordinación de los pasos administrativos.
“Destacamos que la provincia haya dedicado un esfuerzo importante financiero a reactivar obras y que eso sea la primera de muchas”, apuntó y remarcó que la continuidad de la obra exigió resolver cuestiones legales, técnicas y de diseño antes de volver a ponerla en marcha.
El presupuesto es de poco más de 14.500 millones de pesos y el plazo de ejecución de 365 días a partir de la fecha de suscripción del acta de inicio de obra.
Castellano señaló que la paralización de la obra pública en los últimos años golpeó de manera generalizada a la Provincia y que este tipo de reactivaciones son necesarias para recuperar infraestructura.
“El freno en la obra de infraestructura, que nosotros entendemos como necesaria para que la economía nacional crezca, es total y generalizado”, afirmó.
Remarcó además el valor concreto que tiene esta obra en San Justo para la vida diaria de los vecinos y para la actividad económica de la zona, ya que el paso bajo nivel permitirá aliviar los cuellos de botella que hoy afectan a quienes deben trasladarse. “Con ese túnel tendríamos una vía rápida y no tendríamos los cuellos de botella que tenemos hoy”, señaló.
Desde el punto de vista técnico, el presidente del Colegio de Ingenieros consideró que dejar una obra inconclusa durante tanto tiempo genera problemas de funcionamiento, de planificación y también de seguridad.
“Las obras tienen un inicio y un cierre por una cuestión contractual y económica”, explicó, y agregó que cuando una intervención se interrumpe, no solo se retrasa su utilidad, sino que se producen condiciones peores a las originales.
Al mismo tiempo, vinculó el caso del paso bajo nivel de Illia con otra situación de abandono de obras públicas en distintos puntos de la Provincia. Mencionó como ejemplo lo que ocurre en Bahía Blanca con el llamado Paso Urbano, una obra vial de gran escala que, según dijo, quedó detenida con apenas parte de su ejecución terminada. Para Castellano, ese escenario muestra que el problema no es aislado y que existen proyectos estratégicos paralizados en toda la provincia.
En ese marco, el titular del Colegio de Ingenieros valoró que la obra local haya comenzado a destrabarse, aunque advirtió que aún restan detalles sobre etapas administrativas y técnicas antes de ver avances concretos en la localidad de San Justo.
Según detalló, la licitación avanzó con la apertura de sobres y todavía quedan pasos por cumplir antes de que se vea actividad visible. Aun así, consideró que el proceso marca un punto de inflexión después de más de dos años de parálisis.
Para Castellano, lo importante es que este tipo de obras no se miren solo como números o expedientes, sino como intervenciones que cambian la vida urbana ya que cuando una obra se inicia y luego se deja inconclusa, no solo se pierde inversión, sino que además se agravan los problemas de tránsito, logística y seguridad que ya existían en la zona.
Desde el Colegio de Ingenieros, concluyó, la reactivación del bajo nivel de Illia es una noticia que debe celebrarse, pero también una oportunidad para volver a discutir el rol de la obra pública en la provincia. “Queremos visibilizar que frenar una obra de infraestructura como la de San Justo y otras tantas de la provincia, impide la normal comunicación entre localidades y complica la vida diaria de la ciudad y sus habitantes”, afirmó.


