Un grupo de padres del Jardín N°1017, ubicado en González Catán, se presentó para denunciar los presuntos abusos sexuales sufridos por dos nenas que asisten al establecimiento. Las víctimas tienen 3 y 4 años respectivamente.
La causa está en manos de la fiscal Lorena Pecorelli, que planea las declaraciones en cámara Gesell para comenzar a dilucidar el hecho, aseguraron fuentes del caso.
Por lo pronto, no hay un sospechoso identificado en el expediente. Trascendidos en redes sociales apuntan a un trabajador ocasional del lugar, que no sería un docente.
La Justicia busca avanzar con pruebas firmes, aportar tranquilidad y evitar un efecto estampida, común en los casos de presuntos abusos en jardín de infantes, donde la tensión se reproduce entre los padres.
Días atrás familiares y vecinos cortaron la calle en señal de protesta frente al establecimiento educativo.
“Todos los papás estamos acá en la puerta, firmes, exigiendo que alguien dé la cara y nos explique cómo permiten esto”.


