La policía bonaerense capturó a cuatro sospechosos acusados de integrar una banda dedicada a asaltar choferes de aplicación. Citan a los choferes para un viaje y, en pleno trayecto, les roban.
Así, el Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría 5° San Alberto investigó por órden del fiscal Luciano Borda de la UFI N°1 de la jurisdicción a la banda que operaba desde la villa San Petersburgo, ubicada en Isidro Casanova, por un asalto cometido el 25 de marzo último.
Entre los sospechosos se encuentra Cristian Leonardo Álvarez, ex monotributista y empleado de limpieza registrado este año en el rubro de venta de componentes electrónicos de ARCA en febrero de este año, un supuesto hampón de 54 años “con extenso prontuario” por delitos como robo calificado, asegura un investigador.
Se secuestraron dos revólveres en los allanamientos -uno calibre .22 y otro .38 especial, y dos teléfonos celulares, que podrán ser peritados.
Esta no fue la primera ola de arrestos en torno a la banda. Otros tres imputados fueron arrestados semanas atrás, entre ellos, Uriel Lizarraga, de 18, con dos causas previas por robo.
“Este grupo tenía otra particularidad”, asegura el mismo investigador. Según la causa, supuestamente forzaban a sus víctimas a tomar préstamos en billeteras virtuales desde sus teléfonos para luego transferir el dinero, lo que se sumó a la imputación en su contra: robo agravado, tenencia ilegal de arma y, finalmente, defraudación informática.
Álvarez, sostienen fuentes del caso, habría sido el receptor del dinero de la víctima del 25 de marzo, un crédito de $5 millones.
La Comisaría 5° de San Alberto, con una investigación encabezada por su jefe de calle, vincula a la organización a otros robos a choferes, una sospecha que deberá ser fundamentada en la causa a cargo del fiscal Borda.
La villa San Petersburgo, precisamente, era la base de operaciones de Gonzalo “Comita” Villalba, detenido por matar a un chofer en un intento de robo, en una causa a cargo de los mismos detectives que capturaron a la banda del veterano Álvarez.
El hecho ocurrió el 26 de marzo último; en el auto, un Chevrolet Corsa, viajaba una prostituta que también era la amante de Villalba. La mujer, finalmente, lo delató, con una investigación a cargo del fiscal Diego Rulli.


